Leer hasta perder la cuenta 

Creo que una de las mejores cosas para potenciar la escritura es la lectura. Yo tenía muchos problemas para leer; el principal es que tengo dislexia, y bastante acentuada porque también tengo déficit de atención.  La atención es lo único que disminuye los efectos de la dislexia, es el pez que se muerde la cola. Cuando leía cambiaba las palabras, me saltaba líneas sin ton ni son. Después de cada capítulo me quedaba en plan, ¿qué narices he leído? No me enteraba de nada. Con los años y con mucha práctica conseguí aprender algunos trucos para seguir la lectura, como marcar el párrafo que estaba leyendo, y repetir las frases que no entendía en voz alta (o el capítulo entero si era necesario). Te preguntarás, ¿a qué viene esto? Pues muy sencillo: si yo pude tu también. Otro problema que tenia es que no sabía qué género me gustaba. Había leído un poco de todo, pero no entendía porque me gustaban unos libros y los no. Un día descubrí que lo que pasaba era me guiaba por el estilo de escritura, los que tenían demasiadas descripciones me resultaban tediosos, igual que los que usaban un vocabulario rebuscado. Es decir, no me guiaba por el género literario. si no por el estilo. 

Si piensas que leer no es para ti, te recomiendo los audiolibros son una maravilla para aquellas personas que hacen mil cosas a la vez o no les gusta cargar con un libro a cuestas. Con los audiolibros también se mejora en  la escritura y ayudan a mejorar el estilo de narración y potenciar la imaginación. La única desventaja, es que no mejoran la ortografía, algo que si pasa con los libros tradicionales.  

Nadie dijo que ser escritor fuera fácil, pero con esfuerzo y constancia podemos conseguirlo. Mucha suerte y sigue atenta a las próximas publicaciones.