Salud mental: parte técnica

En anteriores artículos habia comentado que yo tengo depresión y que os contaría como es vivir con ello. Pero antes de ponerme personal, me gustaría explicar algunas cosas que no se conocen a no ser que se busque expresamente. ¿Que cosas? pues tipos de depresión, causas, síntomas y duración. Yo no soy psicóloga pero la información que os daré viene de páginas de psicología (además de mi experiencia, ya que por suerte o por desgracia he tenido varias). Si os sentís identificados en los síntomas y no estáis diagnosticados consultar a un profesional. Dejemos de tener miedo a ir al psicólogo, al dentista lo entiendo, ¿pero el psicólogo?, vale que te puedes encontrar con algunos que tengan menos empatía que una lechuga, pero igual que hay médicos de cabecera que vas por cualquier cosa y te mandan "ibuprofeno y mucha agua" o "haz ejercicio y bebe mucha agua". Gracias lo tendre en cuenta cuando me muera del tumor cerebral que me causa los dolores de cabeza. Y si te encuentras con una lechuga, mandalo a pastar y busca otro, que tiras una piedra y te salen 10 psicólogos. Pero otra cosa también tengo que decir, y es que puede que te encuentres con un buen profesional, pero que aun así no haya feeling, no pasa nada, ves al siguiente hasta que surja el flechazo. Dicho esto vamos haya. 


¿Qué es la depresión?

Todo el mundo se siente triste o decaído de vez en cuando, pero estos sentimientos suelen desaparecer en poco tiempo. La depresión, también llamada "depresión clínica" o "trastorno depresivo", es un trastorno del estado de ánimo que causa síntomas de angustia, que afectan cómo se siente, piensa y coordina las actividades diarias, como dormir, comer o trabajar. Para recibir un diagnóstico de depresión, los síntomas deben estar presentes la mayor parte del día, casi todos los días, durante por lo menos dos semanas. 

¿Cuáles son los diferentes tipos de depresión?

  • Depresión mayor: cuando se tienen síntomas de depresión la mayor parte del día, casi todos los días, durante por lo menos dos semanas y estos interfieren con su capacidad para trabajar, dormir, estudiar, comer y disfrutar de la vida. Es posible que una persona tenga un solo episodio de depresión mayor en su vida, pero es más frecuente tener varios episodios.
  • Trastorno depresivo persistente (distimia): cuando se tienen síntomas de depresión que duran por lo menos dos años. La persona que ha sido diagnosticada con este tipo de depresión puede tener episodios de depresión mayor junto con períodos de síntomas menos graves.

Algunas formas de depresión son ligeramente diferentes o pueden presentarse en circunstancias únicas, como las siguientes: 

  • Depresión perinatal: Las mujeres con depresión perinatal sufren de depresión mayor durante el embarazo o después del parto (depresión posparto).
  • Trastorno afectivo estacional: Un tipo de depresión que va y viene con las estaciones y que, por lo general, comienza a finales del otoño o principios del invierno, y desaparece en la primavera y el verano.
  • Depresión psicótica: Este tipo de depresión ocurre cuando una persona tiene depresión grave además de alguna forma de psicosis, como tener creencias falsas fijas y perturbadoras (delirios) o escuchar o ver cosas inquietantes que otros no pueden oír o ver (alucinaciones).

Otros ejemplos de trastornos depresivos son el trastorno de desregulación disruptiva del estado de ánimo (que se diagnostica en niños y adolescentes) y el trastorno disfórico premenstrual. La depresión también puede ser una de las fases del trastorno bipolar (anteriormente llamado depresión maníaca). Sin embargo, las personas con trastorno bipolar también tienen estados de ánimo extremos (de gran euforia o de irritabilidad) llamados "manías" o una forma menos grave llamada "hipomanía"

Síntomas depresión mayor 

  • Estado de ánimo irritable o bajo la mayoría de las veces
  • Dificultad para conciliar el sueño o exceso de sueño
  • Cambio grande en el apetito, a menudo con aumento o pérdida de peso
  • Cansancio y falta de energía
  • Sentimientos de inutilidad, odio a sí mismo y culpa
  • Dificultad para concentrarse
  • Movimientos lentos o rápidos
  • Inactividad y retraimiento de las actividades usuales
  • Sentimientos de desesperanza o abandono
  • Pensamientos repetitivos de muerte o suicidio
  • Pérdida de placer en actividades que suelen hacerlo feliz, incluso la actividad sexual

Los síntomas del trastorno distimico son los mismos pero en menor intensidad. Permiten hacer una vida normal, solo que todo cuesta más. 

Es posible que la depresión aparezca de forma repentina, sin causa concreta, pero hay varios motivos que pueden influir en la causa de la depresión, como;

  • la genética (estudios muestran que hay un componente genético en la depresión, aunque aún no se ha podido identificar un gen),
  • estrés (algunos de los motivos principales que provoca un desequilibrio químico en el cerebro, son situaciones de estrés continuo. El estrés aumenta en el cuerpo los niveles de cortisol, y eso lleva a una disminución de la serotonina que puede inducir en una persona una depresión o distimia),
  • ciertas enfermedades,
  • situaciones o dificultades persistentes.

También pueden jugar un importante papel y llevarnos a un estado depresivo;

  • una mala alimentación,
  • cambios hormonales (embarazo, menopausia, parto)
  • un estilo de vida demasiado sedentario,
  • los hábitos de sueño,
  • la falta de luz solar,
  • aislamiento,
  • rasgos de personalidad (personas obsesivas, baja autoestima)
  • abuso de substancias adictivas

Estos factores afectan, poco a poco, al equilibrio químico del cerebro, esto quiere decir, que el metabolismo de los neurotransmisores está en desequilibrio y eso cambia el funcionamiento del cerebro, afecta a la resiliencia de la persona que finalmente puede desarrollar una depresión.

También es posible que una persona desarrolle una depresión después de algún acontecimiento traumático y suele ser muy difícil afrontar el estado de ánimo depresivo sin apoyo terapéutico.

Un neurotransmisor fundamental en el mantenimiento del estado de ánimo es la serotonina. Esta es esencial para mantener el control sobre los pensamientos, las emociones y el estado de ánimo de la persona. El déficit de la serotonina y la depresión están íntimamente relacionados.

Así, un nivel bajo de serotonina en la sangre produce un efecto directo en el estado de ánimo. El bajo estado de ánimo provocará una falta de energía para realizar los actividades diarias, puede afectar en gran medida el comportamiento social y el desempeño en la escuela, en el trabajo y también influye en el apetito, la digestión, el sueño, la memoria, el deseo y la función sexual de una persona. La falta de serotonina puede estimular sentimientos pesimistas, preocupados, irritables, tristes, desconfiados o las ganas a nada.

El psicólogo clínico suele, en el caso que sea necesario, desviar su paciente a un psiquiatra, (dado que un psicólogo no receta medicación) que valorará si el paciente debe tomar fármacos para tratar los síntomas y el desequilibrio químico del cerebro. Estos fármacos serán esenciales para recuperar un estilo de vida normal.

Por lo tanto, la persona que acude a un psicólogo con una posible distimia o depresión, tiene que tener en cuenta que posiblemente va necesitar alguna consulta con un psiquiatra para que haga una prescripción del fármaco mejor considerado para su estado, para recompensar el déficit de la serotonina que manifiesta el cerebro.

Al tener la medicación ajustada a las necesidades del paciente, el psicólogo clínico inicia la terapia cognitiva tratando el problema desde la raíz, sabiendo que a la medicación hay que ayudarla. La psicoterapia potenciará las conductas y programas cerebrales que no alteran y no consuman serotonina y tiene como objetivo eliminar errores de pensamiento.

Durante la terapia se ayudará en generar hábitos que ayudan en tener un estilo de vida sana y desarrollar un plan sano de vida.

Del desarrollo de un plan de vida puede formar parte:

  • Hacer ejercicio
  • Cambiar la alimentación y mantener una dieta equilibrada
  • Pasar tiempo al aire libre siempre cuando puedas (la luz es muy importante)
  • Aprender a relajarnos para bajar el estrés

Además son hábitos que nos ayudan en prevenir el desarrollo de otra depresión.

Fuentes 

https://www.manuelescudero.com/que-es-la-distimia-tratamiento-psicologico/ https://www.nimh.nih.gov/health/publications/espanol/depresion-sp/index.shtml#pub1